La historia de INSPIRA (y el inicio de Astrolab)

Tomé esta entrada del blog de Andrés, Mondoli. Me gustó porque cuenta de manera muy clara -y muy documentada- cómo inició Astrolab y retrata el comienzo de los talleres Inspira.


el primer inspira

El 25 de julio del 2011, escribí en mi blog un post dirigido a Óscar:

‘Necesito [de] tu ayuda. En quince días (exactamente) inicia la materia de Direcciones del Pensamiento Jurídico que voy a dar en la Libre de Derecho. Te escribo porque tú vendes y yo necesito vender. Según yo nunca iba a necesitar aprender técnicas o trucos para vender. Consideraba que el mundo de la empresa y el de las ventas era un mundo extraño y lejano al mío, uno que yo no habitaba. Ahora, después de un año de experiencia laboral en un ambiente comercial, un montón de preguntas me angustian y me revuelven: ya entendí que todo mundo vende algo.

¿Qué vendo yo? Busco hacer que el público se entusiasme por los temas de mi clase’.

Dos días después, Óscar me contestó lo siguiente:

‘Te voy a decir algo simple que aprendí sobre vender: ya no está de moda. Nadie quiere vender y, sobretodo, nadie quiere que le vendan. Recopilaré ideas ideas que funcionan en mi campo y, por lo que veo, en todos los campos. Ojalá te sirvan’.

La última de sus cuatro ideas era:

‘Inspira’

Ese mismo 27 de julio, escribí en respuesta un post titulado ¿Y cómo inspirar? donde decía:

‘Creo (…) en la inspiración de fondo, en esa que nos hace darnos cuenta de quiénes somos y despierta nuestro interés en las cosas verdaderamente importantes. Hay que aprender a inspirarnos con lo cotidiano, lo ordinario, lo natural que cala en lo profundo de nuestra humanidad’.

El 29 de julio, Óscar escribió que la inspiración se podía provocar o estimular. ¿Cómo? 
Mueve mentes y corazones, y estimula a la acción, me contestó.

Mucho antes de descubrir el storytelling, mucho antes de fundar Astrolab, mucho antes de visualizar los talleres INSPIRA, Óscar y yo escribimos estos textos que formaron parte de una primera conversación que tenía por interés y por objetivo entender la comunicación y las motivaciones humanas.

¿Qué es lo que nos mueve como seres humanos? Decíamos, ¿qué es lo que nos inspira a levantarnos cada mañana? Un mes después descubrimos el storytelling, a Anecdote… y el resto lo conocen.

Este sábado comienza la tercera versión de INSPIRA, nuestro taller de storytelling de negocios (y en particular, esta ocasión hablaremos del storytelling de marca), donde queremos ayudarte a inspirar y a mover a la acción con historias sobre tu marca y tu empresa.

Detrás de cada historia que contemos, detrás de cada diapositiva y detrás de cada punto de nuestro Manifiesto -que presentaremos al público por primera vez este sábado- se encuentra presente esa conversación del verano del 2011, y se esconden diecinueve meses de investigación, de diálogos y de historias en torno al verbo y acción de INSPIRAR.

Gracias a todos los que han sido parte de esto.

 

Construir marcas que inspiren

Nike

by Mats Ottdal

Todos los días, nuestros negocios generan grandes cantidades de datos e información. Ante este mar de números, cifras y elementos, muchas empresas no tienen idea de la forma en que se comunican con su audiencia.

Para ayudar a que el mensaje sea claro, parece que hay sólo dos salidas lógicas: Recurrir a los atributos más tangibles del producto: “el mejor cepillo de dientes”, “el gimnasio más barato”, “la mejor tecnología”. O destinar presupuestos millonarios en grandes campañas que “den resultados” a corto plazo. Muchos acuden al escalón más bajo de la pirámide de Maslow: el sexo. Pero, ¿eso provocará la compra?, más aún ¿motivará a vincularnos con la marca?

Pensemos en Sabritas, por ejemplo. La marca de papas fritas más importante de México ha gastado millones de pesos en su campaña con William Levi en donde vende sexo; o en Ruffles, que puso una mujer “picante” para anunciar sus nuevas papas con chile.

Ahora que la nutrición se ha vuelto un tema tan importante en nuestra sociedad, pareciera ser que la comida chatarra está acudiendo a soluciones desesperadas. ¿Estarán comunicando lo que de verdad desean?, ¿esos anuncios inspirarán a identificarnos con la marca?

Uno de los retos de la mercadotecnia depende de la capacidad para comunicar ideas que comprometan, inspiren y muevan a la acción.

Y ¿qué es lo que en verdad mueve?, ¿por qué unas marcas inspiran y otras no? Tal vez la solución sea volver a la persona.

¿Qué nos une como seres humanos? En el fondo, todos buscamos cosas similares: libertad, comprensión, reconocimiento, amor… en una palabra, felicidad. Si queremos tener una comunicación efectiva con nuestra audiencia debemos hablarles al corazón y a la cabeza. Ahí es donde se encuentran marcas como Nike, Apple o Coca-Cola.

En ese sentido una historia se relaciona con las buenas marcas. Las historias están en el centro de cómo los seres humanos compartimos las grandes ideas. Las historias invitan a la reflexión porque visten y aterrizan lo abstracto de las ideas; involucran a todos los sentidos; envuelven los mensajes en un contenido emocional que inspira y mueve a la acción.

Las buenas marcas no comunican la verdad del vendedor (“el mejor producto”) sino la propia verdad, la verdad del consumidor. Las buenas marcas, como las buenas historias, remueven creencias que hasta cierto punto ya estaban ahí. Las buenas marcas apelan a sentimientos, emociones y sueños que tiene el consumidor, y le hacen ver que no está sólo: muchos sienten lo mismo que él.

El objetivo del curso INSPIRA: Construye y dale valor a tu marca usando storytelling, es emular la manera en que funcionan las historias en un proceso para crear y fortalecer marcas.