Está de moda ser escritor

Writing

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“In good writing, every sentence shall palpitate and thrill with the mere fascination of the syllables.” Thomas Wentworth Higginson

La última semana he visto tres movies sobre escritores: Life of Pi, Ruby Sparks y The Words. Es como cuando salió Volcano y Pico de Dante, o Impacto Profundo y Armageddon. Movies con el mismo tema: un volcan, un asteroide, etc.

En realidad éstas que vi se parecen menos entre sí, pero lo cierto es que me recordaron lo interesante que es ser escritor.

El viernes pasado le tocó a Daniel Bernal escribir en el blog de BANG! Recuerdo su cara de pánico cuando se enteró de esta tarea.

– Pero ¡yo no sé escribir!
– Todos sabemos escribir, le dije.
– En realidad, no creo que esté listo para esto.
– Mmm… pruébalo de todas maneras.
– Bueno, lo haré pero…

Después de algunas buenas excusas de su parte, le dije que sólo escribiera, que ya veríamos el resultado. No se lo comenté, pero pensé que en realidad es una tarea ardua, que requiere mucha práctica.

Si te sientes igual que Daniel o como yo me he sentido en muchos momentos cuando me siento a escribir, se me ocurre compartirte una manera de estructurar tus escritos. La aprendí en Nueva York en el curso de storytelling que tomé en 2011.

Se llama PERP: Punto, Ejemplo, Razón, Punto y consiste en lo siguiente. Generalmente comenzamos una conversación presentando nuestro argumento más fuerte y ¿qué es lo que sucede? Cuando tu receptor tiene una opinión más arraigada, y tú le respondes con un argumento que lo confronte directamente, no harás más que reforzar esa opinión que él ya tenía. Es probable que termines de las greñas o algo frustrado porque no lograste comunicar lo que querías.

Lo que propone este modelo (PERP) es comenzar comunicando el Punto a transmitir e, inmediatamente después, contar una historia o Ejemplo. Es decir, antes de dar un argumento racional, contar una historia sencilla que suavice tu comunicación. Esto ayudará a que ellos escuchen activamente lo que estás diciendo e incluso lograr un cambio en su modo de pensar.

Si cuentas una historia antes de arrojar tu argumento, promueves la curiosidad del espectador y creas un entorno de confianza. Esto tiene que ver con el hecho de que las historias funcionan como estrategia “pull” (el receptor descubre la verdad) en lugar de “push” (en donde el emisor lleva la información a los oyentes).

Una vez contando la historia puedes mostrar tu Razón o argumento y cerrar de nuevo reforzando el Punto que quieres transmitir.

Este no es el único modelo, pero puede ayudarte cuando escribas por primera vez para dar una estructura convincente a tus ideas. Bernal terminó escribiendo un excelente artículo que pueden ver aquí.

La realidad es que está de moda ser escritor. Así que para todos los que tienen blogs, revistas, portales, etc, es la excusa perfecta para comenzar a escribir y hasta una responsabilidad.

 

#WeAllNeed

Germán y Margarita se conocieron en la banca sombreada de un parque, en el sur de Francia.

Germán es un horticultor de 50 años. Apenas logra vincular las palabras para formar una oración. Gordo, desaliñado y un poco infantil, es analfabeta y considerado como “el tonto del pueblo”. 

Margarita, de unos 90 años, es una apasionada por la vida. Elocuente y bastante fina, ha sido capturada por la magia de la literatura.  

Desde el momento en que se conocieron, Germán quedó sorprendido con el modo de ver el mundo que tiene Margarita; con cada palabra, ella amplía su mente estimulando su lado más intelectual. Por su parte, Margarita ve en Germán un gran corazón y decide transformarle la vida a través de la lectura.

Germán iba por la vida buscando aprecio. Margarita le otorga a Germán el valor que ni su madre le había mostrado.

Germán y Margarita son los personajes principales de la película “Mis tardes con Margarita”, que fuimos a ver como equipo todos en BANG!

Después de verla, se generó un diálogo durante la comida en la oficina. La idea inicial fue: parece que todos tenemos una aspiración a ser queridos. Entonces, surgieron las preguntas ¿será global este “sentimiento”?, ¿podemos decir que es una dependencia a los demás? ¿O será que es cierta la frase “nacemos y morimos solos”.

Sentirte valorado añade un sentido a tu existencia. Dice Leonardo Polo que no hay sociedad sin un sistema de reconocimiento valorativo. Un ser humano sin prestigio es desgraciado. Sin Margarita, Germán se siente nada.

En los juegos olímpicos, los antiguos griegos otorgaban al vencedor una corona o una estatua, que éste llevaba a su ciudad. Todo el pueblo se enorgullecía por los trofeos de sus atletas. Por la fama valía la pena competir.

Nosotros, ¿qué hacemos para darle valor a las personas que nos rodean?