Está de moda ser escritor

Writing

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“In good writing, every sentence shall palpitate and thrill with the mere fascination of the syllables.” Thomas Wentworth Higginson

La última semana he visto tres movies sobre escritores: Life of Pi, Ruby Sparks y The Words. Es como cuando salió Volcano y Pico de Dante, o Impacto Profundo y Armageddon. Movies con el mismo tema: un volcan, un asteroide, etc.

En realidad éstas que vi se parecen menos entre sí, pero lo cierto es que me recordaron lo interesante que es ser escritor.

El viernes pasado le tocó a Daniel Bernal escribir en el blog de BANG! Recuerdo su cara de pánico cuando se enteró de esta tarea.

– Pero ¡yo no sé escribir!
– Todos sabemos escribir, le dije.
– En realidad, no creo que esté listo para esto.
– Mmm… pruébalo de todas maneras.
– Bueno, lo haré pero…

Después de algunas buenas excusas de su parte, le dije que sólo escribiera, que ya veríamos el resultado. No se lo comenté, pero pensé que en realidad es una tarea ardua, que requiere mucha práctica.

Si te sientes igual que Daniel o como yo me he sentido en muchos momentos cuando me siento a escribir, se me ocurre compartirte una manera de estructurar tus escritos. La aprendí en Nueva York en el curso de storytelling que tomé en 2011.

Se llama PERP: Punto, Ejemplo, Razón, Punto y consiste en lo siguiente. Generalmente comenzamos una conversación presentando nuestro argumento más fuerte y ¿qué es lo que sucede? Cuando tu receptor tiene una opinión más arraigada, y tú le respondes con un argumento que lo confronte directamente, no harás más que reforzar esa opinión que él ya tenía. Es probable que termines de las greñas o algo frustrado porque no lograste comunicar lo que querías.

Lo que propone este modelo (PERP) es comenzar comunicando el Punto a transmitir e, inmediatamente después, contar una historia o Ejemplo. Es decir, antes de dar un argumento racional, contar una historia sencilla que suavice tu comunicación. Esto ayudará a que ellos escuchen activamente lo que estás diciendo e incluso lograr un cambio en su modo de pensar.

Si cuentas una historia antes de arrojar tu argumento, promueves la curiosidad del espectador y creas un entorno de confianza. Esto tiene que ver con el hecho de que las historias funcionan como estrategia “pull” (el receptor descubre la verdad) en lugar de “push” (en donde el emisor lleva la información a los oyentes).

Una vez contando la historia puedes mostrar tu Razón o argumento y cerrar de nuevo reforzando el Punto que quieres transmitir.

Este no es el único modelo, pero puede ayudarte cuando escribas por primera vez para dar una estructura convincente a tus ideas. Bernal terminó escribiendo un excelente artículo que pueden ver aquí.

La realidad es que está de moda ser escritor. Así que para todos los que tienen blogs, revistas, portales, etc, es la excusa perfecta para comenzar a escribir y hasta una responsabilidad.

 

Luz y calor

Alera

Alera

Les invito a darse una vuelta por Alera, el nuevo proyecto de BANG! que subimos a Behance: click aquí.

A Alera le tenemos especial cariño. Primero porque es un proyecto que directamente incide en la creación de una sociedad mejor. Y segundo porque muchas personas alrededor de BANG! han participado en las actividades que Alera realiza.

El siguiente texto se puede leer en la página de Alera:

“Alera es un club que tiene como objetivo formar a las niñas en virtudes, descubrir y desarrollar sus talentos personales para que alcancen la madurez y sean un ejemplo para la sociedad.”

Cuando nos contactaron, estaban preparando su 40 aniversario. Cada 10 años, habían refrescado el logo y querían que el nuevo logo fuera atemporal, versátil, fácil de usar y de entender.

El logo anterior estaba conformado por una casa y un sol, como si estuvieran dibujados, para hacer énfasis en el tipo de actividades que se tienen en el club.

En el nuevo logo decidimos rescatar la casa, que representa el hogar, núcleo de la formación familiar y ahí donde recibimos los valores personales. Además simboliza a la persona, que es el centro de la formación que dan en Alera.

En la parte trasera vemos el sol: luz y calor, la fuente de la vida. Las antiguas culturas interpretaban el día y la noche como la muerte y resurrección del sol. Esto se puede comparar con el hombre, que cada noche se sumerge en el sueño y se levanta cada mañana con nuevas fuerzas. Por eso, el sol es también la imagen de la constancia, estabilidad.

Más sobre el proyecto aquí.

logo

Papelería Alera

Fotografía por Rafael Ibañez

Este proyecto fue seleccionado para la galería PANTONE Canvas. Estamos muy orgullosos de tal reconocimiento pues refuerza y da crédito al trabajo que se realizó con la marca.

Rebrand de la Universidad de California

UC

Este mes, la Universidad de California acaba de hacer un cambio radical de marca.

Lo mejor del caso es que fue diseñado por un equipo de ocho personas, encabezado por el director creativo de la escuela, Vanessa Correa, y el director de arte, Kirill Mazin.

La escuela aprobó este proyecto después de que un libro diseñado por Correa había seducido los ojos del entonces gobernador Arnold Schwarzenegger en 2010. Ahora no dudaron en darle el proyecto, aunque no es el mejor año en cuanto a presupuesto.

Quince meses, por Andrés Oliveros

(NOTA: El subtítulo de este post es De la curiosidad al ‘muy buen trabajo, mil gracias’, pasando por el ‘esto no es lo que les pedí’, pero me pareció muy largo para incluirlo arriba.)

De la curiosidad

La creatividad nunca se nos va a acabar. Sí, parece que Cinemex y Cinépolis demuestran lo contrario incluyendo (casi puras) películas que son secuelas, precuelas, o basadas en un libro escrito hace poco o mucho (Twilight Part IV-2, The Hobbit, veintitrés películas de James Bond, etc). Pero también hay espacio para ideas frescas como In a Better World (película danesa nominada al Óscar por mejor película extranjera en el 2010 que vi ayer a la hora de la comida y me encantó), Argo, Hugo, Black Swan (que, aunque es una adaptación, tiene pocoque ver con la versión de Tchaikovsky),  The Fighter, The Hurt Locker, The Perks of Being a Wallflower…

Siempre habrá ideas nuevas porque siempre tendremos la capacidad de imaginarlas.

Por eso nos emocionamos -Óscar y yo- cuando descubrimos esto del storytelling hace quince meses. Nos emocionamos no porque hayamos descubierto el concepto de historias (eso lo hicimos todos a los dos años) sino porque descubrimos que otros las estaban usando para construir marcas, para mover auditorios, para generar cambio y para comunicar mejor.

Y con la emoción, durante y después, sobrevino la curiosidad: ¿y si nosotros hacemos lo mismo? ¿y si nos ponemos a estudiar el tema para resolver problemas usando narrativas? La curiosidad devino en disciplina, y la disciplina nos puso frente a la necesidad de organizarnos.

-Bueno, hagamos una empresa de esto para coordinar esfuerzos y lograr objetivos en común.

Entonces fundamos Astrolab: como un deseo de aprender porqué nos gustaban tanto las historias y de aprender cómo usarlas para llamar la atención del mundo de las empresas y poner a la persona en el centro de la economía y del comercio.

…pasando por el esto no es lo que les pedí…

Pero la curiosidad tiende a debilitarse si no la ponemos en práctica, si no la ejercitamos. Y las organizaciones tienden a fracasar si no resuelven problemas concretos.

Y quiero hacer énfasis en concretos. Es muy diferente pensar en

1. El poder de la creatividad humana como algo universal,

A pensar en

2. William Kamkwamba, un niño de catorce años (hoy tiene un poco más) que aprendió a construir -y construyó- un generador de energía eólico para proporcionarle electricidad a las personas de su pueblo en Malawi.

En Made to Stick , los autores Chip y Dan Heath muestran una serie de experimentos que dejan ver el poder que tiene lo CONCRETO en la mente: en síntesis, los conceptos concretos se recuerdan con mucho mayor facilidad y ayudan considerablemente a mover a la acción (si viste el video de William Kamkwamba difícilmente lo olvidarás). Esto y la segunda versión de INSPIRA donde presentamos los resultados de nuestra investigación sobre cómo las marcas exitosas han logrado posicionarse en la mente de sus clientes y de sus mercados indirectos con referencias e historias concretas, me han convencido de cómo lo abstracto y lo frío, por más lógico que sea, tiene muy poco poder en nosotros.

Con esto en mente, Óscar y yo hemos aprendido a ser cada vez más concretos en los problemas que queremos resolver. Lo hemos aprendido a la buena y a la mala. A la buena, platicando con personas que tienen puestos de mucho impacto en corporativos medianos/grandes y con emprendedores que dirigen micro/pequeñas empresas. Y a la mala, con clientes que nos han pasado buenfeedback sobre INSPIRA o sobre nuestros servicios.

Por ejemplo, hace unas semanas tuvimos un problema con un cliente. Fernando tiene una pequeña empresa que fabrica y vende ropa para bebé. Nos buscó porque quería que le ayudáramos a comunicar su marca. Óscar y yo nos juntamos a trabajar y le entregamos un documento con el que nosotros nos sentíamos muy satisfechos.

Unas horas después, recibimos un inbox suyo:

-Lo siento, pero esto no fue lo que les pedí. No entiendo qué quieren que haga con esto. Necesito algo más concreto, algo que me sirva para, efectivamente, comunicar lo que hago.

Me desanimé un poco. En mi cabeza, lo que le entregamos era algo muy útil. Pero Óscar me tranquilizó.

-Es normal, y más ahora que vamos empezando. Si te das cuenta fue un problema de comunicación. Lo que le entregamos tiene mucha utilidad… para nosotros. Le entregamos una estrategia de comunicación, y él esperaba recibir una serie de copys que pudiera usar para comunicar su marca. Tendríamos que haber preguntado con más detalle para conocer cómo visualizaba él el entregable.

Y en efecto, al final concluimos que sí se trataba de un problema de comunicación. Nos pusimos a trabajar de nuevo, ahora buscando crear un producto mucho más concreto y que fuera de utilidad para nuestro cliente. Y cuando Fernando vio nuestras nuevas propuestas, quedó encantado con el resultado.

…al ¡muy buen trabajo, muchas gracias!

Otro de nuestros clientes -un colegio- nos pidió ayuda para redactar el guión de su video institucional.  Nos citó en sus oficinas y la encargada de ventas nos recibió:

-Miren, habíamos pensado en esto- nos dijo, mientras nos entregó un guión enoooorme lleno de atributos del colegio: que si no sé cuántos premios, que si las clases de inglés, que si los trofeos de deporte, que si la exigencia académica, que si la formación…

Tomé el texto y empecé a leerlo en voz alta. Cuando la persona se distrajo, Óscar y yo nos echamos una mirada de wtf, es demasiada información.

Le dijimos que trabajaríamos en el guión. Unos días después, Óscar y yo nos juntamos para diseñar el nuevo texto.

-Aquí está el guión-, le dije- si quieres velo y…
-No, ni quiero verlo. Tenemos que empezar de cero, esto no nos va a servir de nada. Nosotros ya conocemos los atributos del producto. Lo que tenemos que hacer es comunicar la marca apelando a las grandes verdades que ofrece el colegio.

En vez de hablar del producto, nos propusimos hablar de lo que los clientes (las familias) buscaban para sus hijos. Explicamos, sugiriendo historias visuales, cómo el colegio creía en las mismas cosas. El guión quedó muchísimo más breve de lo que ellas pensaban… pero tendría un impacto mucho mayor al remover fibras humanas muy sensibles.

Y cuando regresamos al colegio unos días después para presentar el guión, la encargada de ventas y el director general se emocionaron con los resultados de nuestro trabajo.

-Muuuy buen trabajo muchachos, muchas gracias.

La historia de la mesa redonda

Cuando Jorge era estudiante de leyes, uno de sus profesores favoritos contó una historia tan buena, que la gente sigue contando años después.

El profesor había encargado un proyecto que consistía en hacer investigación para un juzgado local de Estados Unidos.

La tarea: investigar el proceso de deliberación del juzgado y determinar si hay modos de mejorarlo.

Como jóvenes idealistas, los estudiantes se emocionaron mucho con el proyecto; entrevistaron decenas de abogados, jueces, y otros oficiales de cortes; preguntaron todo lo que se te pueda ocurrir: ¿cuántos hombres y cuántas mujeres hay en los jurados? ¿cuál es la representación de otras culturas?, ¿cuántos adultos mayores hay?, ¿cuántos son jóvenes?, entre otras. Hasta preguntaron qué tan tarde se quedaban a trabajar o qué tipo de comida les daban.

Para su sorpresa, nada de eso les sirvió en su búsqueda. Lo que sí importó fue algo que parecía superficial: la forma de la mesa en las cortes.

Resulta que cuando la mesa era rectangular, la gente en la cabecera tenía el dominio de la conversación. Esto impedía que otros miembros del jurado compartieran sus puntos de vista. En cambio, cuando la mesa era redonda u ovalada, la gente compartía sus opiniones de modo más abierto y con mayor igualdad.

Después de comprobarlo, los estudiantes concluyeron que la respuesta estaba en las mesas. Los veredictos más justos se daba en las mesas redondas.

Emocionados, pensaron que los resultados eran buenísimos por dos razones: la claridad de los mismos y, además, la facilidad para lograr un cambio: sólo había que cambiar todas las mesas rectangulares, por mesas redondas.

El distrito tomó cartas en el asunto de inmediato: “Todos los cuartos de jurado deberán cambiar las mesas redondas, por mesas rectangulares.”

Lee de nuevo la resolución del distrito. No es un error.

En contradicción con la recomendación de los estudiantes, todas las mesas redondas se mandaron cambiar por mesas rectangulares.

¿Por qué sucedió esto?, ¿cuál era el objetivo del distrito?

El objetivo del distrito no era hacer un proceso más abierto, justo o con mayor igualdad. El objetivo era hacer los procesos más rápidos; desocupar las salas en menos tiempo.

Los estudiantes se sintieron frustrados, porque sentían que su acción llevó a procesos menos justos. Ahora, Jorge usa esta historia para dejar clara la importancia de ser claro en los objetivos antes de embarcarse en cualquier proyecto.

(Historia tomada de Lead with a Story, de Paul Smith)

Pero ¿sigo siendo el rey?

No tengo trono ni reina
ni nadie que me comprenda
pero sigo siendo el rey.

Con las fiestas patrias, recordamos las canciones de charros. Entre las más sonadas está “El Rey”, que hizo famosa Vicente Fernández.

Esto me hizo recordar a un rey que perdió su corona hace poco. Se trata del rey de las hamburguesas: Burger King. Apenas hace unos días cerró otra tienda más en Monterrey, la de Gómez Morín.

¿Por qué cerró? La ubicación es perfecta, en una de las avenidas más transitadas de San Pedro; estacionamiento gratis, arquitectura moderna, servicio de auto-car de primer nivel.

Cerró por un motivo muy simple: quebró porque ya no conectaba con sus clientes. La historia del rey cabezón y “buena onda” nunca inspiró al mexicano promedio a ir por una hamburguesa.

En realidad, su producto no tiene un factor diferenciador que haga a la marca valiosa. Da lo mismo comer una whopper que cualquier otra hamburguesa de calle. Añade a un producto “x” un servicio malo y tienes una bomba.

Recuerdo que fui precisamente a esa sucursal el mes pasado. Llegué y percibí un olor a sudor de puberto. Cuando lo pude ignorar, me acerqué a la caja y pedí un paquete. Me lo entregaron frío y de mala gana. Lo regresé porque, además, traía pepinillos y específicamente le había dicho que no quería. Prometí no regresar pronto.

¿Qué otras historias se cuenta la gente sobre este lugar?, ¿por qué vas al McDonalds que está enfrente o al Carl’s Jr. que está a unas cuadras y los lugares están llenos?, ¿será por el precio?

¿Qué es inspira?

[vimeo http://www.vimeo.com/47375300 w=600&h=397]

Inspira, un producto Astrolab, es un Workshop de storytelling y de branding personal / corporativo a través de historias.

El perfil ideal para tomar Inspira es el joven emprendedor abierto a formas creativas y humanas de comunicación y marketing, el empresario líder que quiere conectar y mover a su audiencia. Pero cualquier profesionista o que ocupe puestos gerenciales sacará mucho provecho de este Workshop.

Compra tus boletos aquí: inspira.eventbrite.com/

¿Qué es Inspira? from Astrolab Storytelling on Vimeo.

¿Quieres vender? construye rapport

Hace unos días, Andrés me contó una pequeña historia. Llegó con Diego a un café, se sentaron en un lugar cómodo y un mesero acudió a servirles. Andrés leyó el tag del mesero y le habló por su nombre.

– Gracias Rafael.

Como otras veces, imagino que el mesero se sorprendió y le respondió con una sonrisa. De inmediato Diego, dirigiéndose a Andrés, le dijo:

– ¡Buen rapport!
– ¿Buen qué?

Dice Dorothy Stewart en el Manual de Herramientas de Administración que el rapport es el término usado para describir la relación de dos o más personas que están en la misma sintonía pues tienen cosas en común y, por lo tanto, se comunican mejor.

Un momento en donde es esencial comunicarnos bien es cuando salimos a vender un producto o servicio. En mi entrada anterior hablé sobre el valor que tiene esta profesión. Ahí, dije que en las universidades faltan clases donde se enseñe a vender.

Daniel, que se ha especializado en las ventas, me mandó un correo que decía:

– Gracias por decirme los problemas, pero ¿ahora qué hago wey? Termino el artículo con una sensación de coraje, de “este cabrón me dijo que estoy mal y se fue”.

¡Claro! Tiene razón. Amarré dos cabos: uno de los “tips” más importantes para vender es construir rapport. Esas dos historias me inspiraron para recopilar estos puntos:

1  Escucha

La escucha activa consiste en entender el mensaje oído y darle sentido -el sentido del que lo comunica, no el propio. El que escucha activamente es empático, pero no piensa por el otro. Un buen modo de escuchar de manera activa es hacer preguntas y/o parafrasear para lograr captar la idea tal y como viene del comunicador.

2  Espejea

El espejeo es una técnica de psicología muy utilizada en las ventas. Significa imitar lo que hace la otra persona para hacerla sentir cerca. Por ejemplo, cruzar el pié si la otra lo tiene cruzado o pedir lo mismo para tomar. Así como en postura, también se puede imitar el estado de ánimo, poner sobre la mesa temas en común, hablar en el mismo tono de voz, entre otras.

3  Sé recíproco

Esto implica dar muestras de aprecio, que pueden ser: favores, actos de servicio, palabras, regalos, o tiempo de calidad.

4  Deja pasar

Muchos tenemos algún tema que nos apasiona y en el que somos rígidos. Por ejemplo, yo odio la música de Maná y nadie me hará cambiar de opinión. Pero se que hay fans. Y si mi cliente es fan, voy a decir lo positivo de Maná. ¿Estoy mintiendo? ¡No! No tengo qué decir que me gusta, pero sí puedo decir que sus rolas han movido a todo México.

5  Habla con la verdad

La verdad es como la buena madera, siempre sale a flote. Siempre. Por lo tanto mejor úsala. A tus clientes les sirve que les digas: “¿sabes qué? no podré entregarte hasta la siguiente semana”. ¡Perfecto! Y te evitas el estrés de que te estén persiguiendo y la presión de tener 20 entregas el mismo día.

Hablar con la verdad conecta, porque inspira confianza. Cuando Andrés (o cualquiera de nosotros) le habla por su nombre a un vendedor o proveedor, cuando encuentra cosas que los conecten, no sólo está abriéndose paso para una nueva historia, sino que está haciendo rapport y con el rapport, está facilitando la venta.

Algunos de estos tips los aprendí en Sandler, un curso de ventas que tome hace poco. Otros los aprendí directamente de Daniel, quien vende para BANG! y hace un gran trabajo.

Un secreto para ser feliz

Source: sugarbeth.tumblr.com via Oscar on Pinterest

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Todo el mundo quiere ser feliz. Todos: los gueritos y los negritos; gordos y flacos; altos, chaparros, listos, burros; los europeos, los asiáticos, los gringos, los mexicanos; los tigres y los rayados. TODOS queremos alcanzar la felicidad.

Si le preguntas cinco veces a una persona por qué hace lo que hace, te va a responder que quiere ser feliz. Para comprobar este punto, le hice las preguntas a Ernie*:

– ¿Por qué trabajas?
– Porque quiero ganar dinero.
– Y ¿por qué quieres ganar dinero?
– Porque quiero mantener a mi familia.
– Y ¿por qué quieres mantener a tu familia?
– Porque les quiero dar la vida que ellos merecen.
– ¿Por qué?
– Por que quiero ser feliz y que ellos sean felices.

Me han dicho: “Bueno, pero ¿cómo ser feliz en el día a día?”

En la Isla terminé el libro “The Happiness Project” de Gretchen Rubin. Una de las verdades que me pareció más reveladora es: “Act the way you want to feel”.

Actúa como te quieres sentir.

¿Me quiero sentir deprimido?, pues me voy a quedar encerrado en mi cuarto. ¿Me quiero sentir deportista?, pues me pongo mis shorts y me salgo a correr. ¿Me quiero sentir director general? pues actúo como director general. ¿Me quiero sentir bien? ______________________ (que cada quien rellene el espacio vacío).

Se trata de creer que lo que haces tiene una repercusión sobre tu estado de ánimo y, por ende, en tu vida. ¿Cómo dice el dicho? ¡Es ladrón el que roba! No me acuerdo, soy malo para los dichos y refranes.

Y entonces, ¿me quiero sentir feliz? pues actúo así.

Te voy a dar un tip que se me ocurrió hoy y que, a mí, me sirve. Cuando estás estresado, te sientes bloqueado y estás un poco deprimido: habla con 3 amigos que no hayas visto en mucho tiempo o que traigan buen beat. Créeme: funciona. Para empezar, le va a dar gusto a la gente hablar contigo y, segundo, algo de esa alegría se te va a contagiar.

Escuchar la calidez de la voz humana es de las cosas que más levantan los ánimos. Recuerda que todos tenemos una necesidad nata de expresarnos y ser escuchados.

Inténtalo. No tiene que ser en persona, puede ser por teléfono o incluso, si eres muy introvertido, a través de facebook o twitter. Escribe en el “wall” de 3 personas o “menciona” a 3 en tweet. Funciona.

¿Qué cosas haces tú para sentirte bien?

*Por confidencialidad, le puse Ernie.

La verdad sobre el proceso electoral (parte II)

Disculpen el día de retraso. Estoy en la Isla de vacaciones y ha sido difícil conseguir un sitio con internet. Pero aquí estoy, no podía fallarles. Menos con la prometida segunda parte. Gracias a todos los que siguen la historia –las historias-, gracias a todos los que esperaban ansiosos esta entrada.

– – –

Dicen que la verdadera felicidad se consigue en/con el balance de lo físico, la salud, lo espiritual, lo intelectual, lo social. Cuando me llegó la carta solicitando mi participación en el las elecciones como secretario de casilla, la respuesta inmediata fue NO. Luego pensé en el balance con la parte social y dije: VA.

OCHO

Eran las 8, la gente ya quería votar. Afuera había una línea ya como de 20 personas esperando ansiosas. Las campañas habían provocado esas ansias. En lugar de generar esperanza, parece que buscaban el rencor; en vez de enfocarse en la unidad del pueblo mexicano, lo hacían en la división. La división parecía ser la fuerza.

A las 8:15 llegó una persona a la mesa.

– Aún no abrimos señor, dijo el presidente.
– Disculpe, vengo con Rodrigo Medina, sólo preguntar ¿a qué hora abrirán?
– No sabemos señor, creemos que en unos minutos.
– Bien, sólo necesito saber cuándo para que el gobernador llegue a votar y se vaya sin mayor problema.
– Sí.

Volteé hacia afuera y vi a los medios. Gente de TV Azteca, Televisa, Multimedios, entre otros medios que surgen por las elecciones. De hecho ya los había visto cuando me lancé corriendo por mi “nombramiento” poco antes.

Abrimos como a las 8:25 AM. Me enojó que los medios publicaron: “En una casilla que abrió con 25 minutos después, el gobernador Rodrigo Medina…”

Nos tardamos en acostumbrarnos al proceso. Era como una línea de producción. La gente llegaba, le daba su ife al presidente. El presidente decía el nombre y yo lo buscaba en la “lista nominal”, sellaba con la palabra “VOTO” -no fueron capaces de ponerle acento: VOTÓ-, luego gritaba el número para que los representantes también lo buscaran y comprobaran la legalidad. Después le daba al ciudadano las boletas y el crayón -ah, cómo batallé con ese crayón- para que éste votara. El ciudadano salía y el escrutador uno ya tenía su ife marcada, el dos le sellaba el dedo.

De 8 a 10, el tiempo se pasó volando. Medina llegó en ese rango de tiempo. Hizo un par de bromas mientras esperaba, nosotros respondimos con la típica sonrisa y hasta carcajada un poco falsa. Al final nos agradeció el tiempo de servicio comunitario. Les pedimos a los medios que esperaran atrás, para que todo sucediera sin problemas. Nos hicieron caso.

Después de las 10 AM ya habíamos dominado la línea, y todo era súper fluido. Varios hicieron bromas sobre nuestra mesa.

– ¿Qué jóvenes son?, dijo uno.
– Otro: Y ustedes, ¿son del 132 o qué?
– A chinga, y ¿por qué tan jóvenes?
– Wow, ¡una mesa de jóvenes!
– Y acá, ¿cómo va la madreada?

Sí llamaba un poco la atención que éramos 4 chavos con promedio de edad de 25-26. Además, se notaba que nos la estábamos pasando bien. Mientras no había gente, hacíamos bromas sobre los nombres más raros de la lista, o sobre las mismas personas que iban llegando. Varios comentaron “¡Qué bien se la pasan!”.

Muchos padres de familia acudieron con sus hijos pequeños y les explicaban cada parte. Incluso muchos dejaron que sus niños marcaran la boleta en donde ellos le decían. Nosotros involucramos también a los niños. Les hacíamos preguntas y al final les preguntábamos cosas como: ¿dejamos que tu papá vote o no? En una ocasión creo que la regué porque le pregunté eso a una niña que iba con su hermana quien, después de la pregunta, hizo cara de: hey, ¡pero si estoy bien jóven! ¿cómo que mamá?

Para las 12 moría de hambre. Erick y yo comenzamos a ver opciones para comer. Al final decidimos que sería Super Salads. No sé si fue lo más práctico pero a las 2:30 PM ya nos atascábamos una rica ensalada Santa Fe con pollo.

Yo estaba muy nervioso, pues Roberto cumplía años ese día y en realidad quería salir temprano para llegar a felicitarlo. Por eso revisaba nuestras urnas, para que no hubiera ningún accidente y que los números salieran exactos en el conteo.

Como a las 5 llegó Mizada, la de “Díselo a Mizada”. Mizada es una astróloga que tiene un programa de TV y otro de radio. Cuando llegó le dije:

– Ya te esperábamos.

No se sorprendió. Más bien bromeó con nosotros un rato y luego pasó a votar. Ya para esa hora estábamos cansados, por lo que sus chistes nos alegraron el día. Quise preguntarle: tú que lo sabes todo, ¿quién va a ganar? Pero me contuve. Tengo miedo a la profundidad de esas personas. Muchas veces sí son adivinos.

EL CONTEO

Como en una carrera, lo más pesado es siempre el final. Por eso guardé mi reserva para el conteo. Ya me lo habían advertido: “es la parte más cansada”. Y, como los carros que tienen su tanque de reserva, yo guardé hasta un “panini” por si el conteo se hacía pesado.

A mí me tocaba seguir el conteo y anotar en una hoja el avance, por si se llegaban a perder. Yo era el que tenía que detectar errores en el conteo. ¡Vaya tarea para un comunicador! Como en la cárcel, me puse a anotar barritas de cinco en cinco.

Contamos uno por uno. No me gusta que la gente desconfíe del proceso. Ok, no puedo asegurar que en todas las casillas fuera igual pero en la mía lo hicimos ¡con una delicadeza!…

Al final, teníamos una boleta de más, pero las firmas en la parte posterior fueron la respuesta. Esa boleta pertenecía a la urna de al lado. Cerramos a eso de las 9:00 PM. Las actas finales se me hicieron muy pesadas. Agradezco a Gustavo su ayuda para llenar los números de los ifes.

Nos dieron como premio una medalla, ¡excelente detalle!

Dicen que es bueno actuar como te quieres sentir. Una vez terminado el proceso me sentía MUY cansado pero a la vez MUY contento. Sentía una extraña alegría que provenía de un extraño lugar. Había despertado y provocado una parte civil-social que no tenía llena. Me fui a dormir MUY satisfecho.

El sentimiento fue distinto cuando descubrí el resultado nacional. Esa es otra historia.