Le Peuple Migrateur (Winged Migration)

FACT: Los docus están de moda. ¡No hay vuelta de hoja!

Y ahora que se realizan varias “semanas de documentales” oficiales, quiero presentarles una reseña que realicé para mi clase de TVII con Shara Lange.

Le Peuple Migrateur, por Oscar Ramírez

“La historia de las aves migratorias es la de una promesa… la promesa de regresar. Si realizan viajes, con frecuencia de miles de kilómetros, expuestos a grandes peligros; si cruzan sobre las más altas montañas, extensos océanos, ardientes desiertos; si se enfrentan a inclemencias, es para responder mejor a una necesidad: sobrevivir”. Jaques Perrin.

Le Peuple Migrateur, de Jaques Perrin, es un documental -“una leyenda de la naturaleza”- que muestra el viaje migratorio de las aves.

Ya había visto este documental hace unos tres años y lo había encontrado espectacular. Aproveché, por eso, la oportunidad que se nos presentó en clase de tv para rentarlo otra vez. Y, después de horas de búsqueda sin fruto en las tiendas de video locales, decidí verlo por Internet.

A pesar de la mediana calidad de YouTube, el filme es un verdadero agasajo a los sentidos, un homenaje a la creación. En el mismo, se muestran admirabilísimas tomas aéreas, terrestres y marítimas de los siete continentes: ciudad y campo, desierto y nieve, desde la Muralla China hasta la Torre Eiffel, Brasil, Canadá, Guinea Francesa, India, España, Kenia, Estados Unidos, Nepal y Polonia.

Gracias a estas mismas tomas, el director logra hacernos sentir como un ave más o, quizás sería más correcto decir, convierte al ave en persona. Esta experiencia se completa con el apoyo de los variados sonidos de ave que acompañan la extraordinaria pieza musical de Bruno Coulais (que nos recuerda Microcosmos o Les Choristes). Es increíble la manera en que se utiliza este recurso, pues pareciera son las aves mismas quienes van creando la música.

El filme es un justo medio entre lo narrativo y lo meramente documental; entre lo artístico y lo meramente didáctico. Nunca había visto tantas historias, tantos personajes –de hecho no sabía que existían tantas especies de aves-, en una composición tan espectacular.

Me impactó el dramatismo que nos deja ver el director en el “climax” de la película, en donde de pronto un cazador dispara y aniquila a algunos de nuestros “personajes”, seguida por la toma de las fábricas y los desperdicios tóxicos o las jaulas con animales de la última parte. Nos muestra allí la manera en que el hombre mismo representa uno de los principales peligros de esta lucha por la supervivencia (sí, el discurso de Avatar no es nuevo).

El final es también impactante y suave: sorprendente el ave que consigue escapar por su propia cuenta en el Amazonas. Lo suficientemente conmovedor para mirarlo otra y otra vez.