Día 30

Toda la vida nos reiteran que cuando haces cosas pequeñas, sostenidas durante cierto tiempo, tienes más probabilidades de que se refuercen y permanezcan. Es la típica idea del papá, el preceptor o el abuelo sabio: somos animales de repetición. Pero pocas veces se presenta de manera atractiva.

Matt Cutts presenta esta idea tradicional de una forma innovadora. Propone hacer algo nuevo durante 30 días para sumarle valor. “Piensen en algo que siempre hayan querido añadir a sus vidas e inténtenlo hacer durante los próximos 30 días.” Resulta que 30 días -lo parafraseo- es la cantidad de tiempo necesaria para hacer tuyo un nuevo hábito o quitar un vicio.

Por el simple hecho de generar momentos ordinarios que permanezcan en la memoria para siempre, este desafío ya vale la pena. La revista GOOD, por ejemplo, propuso tomar una foto todos los días de Noviembre, con el objetivo de hacer conciencia de todas las cosas pequeñas que pasan en un día y que con frecuencia pasan imperceptibles.

Hace exactamente un mes, durante una conversación con Andrés, una palabra detonó en mi cabeza este video de Matt Cutts. Lo tenía muy fresco en la imaginación porque Alán lo había compartido en facebook unos días antes.

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La cosa va más allá cuando se trata de construir tu propia biografía; cuando recibes la autosatisfacción de proponerte algo y cumplirlo; cuando haces eso que siempre quisiste.

Cerraba el mes de Octubre. A Andrés y a mí nos entusiasmó comenzar un reto en Noviembre. Nos propusimos restaurar nuestro blog. El reto sería escribir una entrada por 30 días -no necesariamente subirla-.

Hoy termina el día 30. Celebro con gozo el cierre de nuestro reto. Agradezco de todo corazón todas las personas que se toman el tiempo de leerme todos los días; agradezco también los comentarios que me hicieron por todos los medios.

Esto no acaba aquí. Esperen nuevos retos en diciembre y un blog que permanecerá vivo mientras esté de pie.