5 tips para crear diseños emocionantes

Termina el Guadalupe-Reyes (¡se pasó volando!). Millones de personas demostramos cariño a través de reuniones, comidas, fiestas, abrazos; asimismo lo hicimos regalando objetos materiales.

Ya sabemos que lo importante de un regalo no es el regalo en sí, sino la emoción que este acto conlleva: la envoltura, la caja, la expectativa, el misterio, la sorpresa.

En la posada de BANG! tuvimos un intercambio de regalos. Me tocó Luis Butten como amigo secreto. Para no fallarle, apuntamos nuestros deseos en una lista a través de elfster. Allí señalamos lo que queríamos como regalo. Yo seleccioné varias opciones para que mi “santa secreto” escogiera lo más adecuado.

Luis pensó diferente. Lo que pidió fue un usb. Eligió un modelo específico, de una marca determinada, de un color, de una capacidad. Incluso agregó “si no encuentran este, mejor no me traigan nada”. Lo primero que pensé fue: ¡qué poco emocionante! Me había quitado todo el factor sorpresa cuando me limitó a un regalo específico y no otros.

En ese momento entendí lo que un cliente había solicitado unos meses antes y me había dejado confundido. Cuando le pregunté cómo veía el diseño final de un sitio web, su único comentario fue: “creo que le falta más emoción”.

Las emociones son un factor importantísimo en la toma de las decisiones. Pregúntale a la gente que apuesta en los casinos. Nos creemos demasiado lógicos. Pero, como dice Dale Carnegie, cuando lidias con personas, recuerda, no estás lidiando con criaturas de lógica, sino con criaturas emocionales.

Numerosos estudios han indicado que la emoción es lo que realmente guía nuestras decisiones. Las impresiones crean memorias que permanecen. Por eso las historias son tan importantes, porque son las que generan esas “palpitaciones”.

La exaltación está en los pequeños detalles. Checa el blog de BANG! en donde comparto 5 tips para imprimir emociones en el diseño.

5 tips para la entrega de proyectos

Lo que nadie cuenta de los cierres

Como director creativo en BANG!, soy el responsable de la calidad global del diseño que producimos. Una gran parte de mi trabajo consiste en generar experiencias a través nuestros proyectos. Para ello, se requiere una intensa colaboración entre el cliente, mi equipo de trabajo y yo.

Esa intensidad se amplifica con el fin de año, pues todos los clientes quieren cerrar sus proyectos y nosotros también. Es por ello que las pasadas dos semanas han sido de las más enérgicas en BANG!

Un cierre es el último ‘jalón’ de cualquier proyecto en la agencia. Es la parte final del proceso, cuando estamos a punto de lanzar una marca nueva, una revista o un sitio web. En ese momento, todos los involucrados sacan su verdadero yo.

Haz click aquí para leer 5 tips para la entrega de proyectos

 

Tips para mantener una actitud de novato

Una junta en el antiguo BANG!, hace un año.

Mi trabajo se ha convertido en una continua conversación con diseñadores, programadores, clientes, los clientes de mis clientes, con el mundo en general. Incluso conmigo mismo y contigo. Todo el día, todos los días. Mi blog es parte de esa conversación.

Gran parte del tiempo me debo comunicar efectivamente con los demás. Y me encanta. Por algo estudié Comunicación. Creo en la importancia de expresarme, decir o escribir lo que pienso. En realidad es una tarea que todos deberían practicar a diario. ¡Qué difícil se puede convertir a veces!

Y eso que ahora tenemos más medios. Con las redes sociales parece que la conversación se incrementa. Lo cierto es que muchas veces, gracias a estas nuevas herramientas, asumimos sobre los demás. Piensa en Facebook. Si sale con alguien, tiene novia. O en Twitter. Tiene muchos followers, es exitoso. Entre otras.

Hace unos días, hicimos una dinámica en BANG! en la que nos preguntamos los “por qué’s” de nuestro actuar. Me ayudó a recordar buenos momentos de los inicios de la agencia, hace más de 3 años.

Cuando comenzamos, cada situación y cada proyecto era un nuevo reto totalmente desconocido por nosotros. Mantener esa actitud de novato, nos ayudó muchas veces a enamorar a nuestros clientes. 

Pensando en los factores de éxito, recopilé 3 tips que te pueden servir para sostener esta conducta:

Pregunta los porqués

Además del tradicional brief o entrevista inicial con tus clientes, siempre es bueno hacer más preguntas. ¿Por qué?, ¿por qué piensas que es la mejor manera?, ¿por qué no comenzamos de nuevo?, ¿por qué buscas ese objetivo?, ¿por qué le debería importar a tu mercado?

También recomiendo, entre paréntesis, pedir teléfonos, celulares, cuentas de msn, gtalk, skype y lo que haga falta para siempre estar en comunicación.

Mantén una curiosidad de niño de 3 años

Esto lo vi en un video de TED. Es impresionante ver cómo los niños juegan con los objetos, cómo es su proceso de conocimiento ante lo desconocido, cómo utilizan todos los sentidos para ir adquiriendo más y más información. Así es la filosofía. Recuerdo que los antiguos filósofos mantenían esa actitud de asombro ante la vida.

Reta las convenciones

En prepa, hice mi monografía sobre la teoría de Las Revoluciones Científicas de Thomas Kuhn. Según él, la historia de la ciencia está marcada por largos periodos que él denomina “ciencia normal”, y que se ven sistemáticamente interrumpidos por cambios bruscos de una teoría a otra. A estas interrupciones las llama “revoluciones científicas”.

Esta teoría me dejó marcado. La vida es así. Cuando buscas el cambio, cuando quieres ser creativo, deberías hacer revoluciones ante lo preestablecido. Retar las convenciones y hacer todas las cosas nuevas.

Diseñar objetos que cuenten historias, por Yves Behar

El diseño se trata de crear conversaciones, de generar vínculos. Es por eso que las historias tienen un rol fundamental.

Te comparto este video de TED sobre diseñar objetos que cuenten historias.

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“Lo que me quedó de todo esto es que los objetos cuentan historias, por eso el contar historias ha sido de gran influencia en mi trabajo.

Si todos trabajamos juntos para crear valor, pero teniendo realmente presente los valores del trabajo que hacemos, pienso que podemos cambiar lo que hacemos. Podemos cambiar esos valores, podemos cambiar las compañías para las que trabajamos y, eventualmente, juntos quizá podemos cambiar el mundo.”

Yves Behar

Todos amamos los títulos pegajosos

Foto por tranchis (http://www.flickr.com/photos/tranchis/)

Nos gusta que nos hablen bonito. Cuando leemos palabras pegajosas bien estructuradas, cuando suenan bien, sentimos que nos las dicen al oído y nos hacen vibrar. Los títulos son esa primera impresión por escrito; los que nos dan la pista y el primer sabor de lo que nos espera.

Y, para sabores, los restaurantes. En Monterrey ha ido creciendo la cultura restaurantera. No sé a que se deba, si es la economía que va bien o que aprendimos a comer mejor, lo que sí es que cada vez noto más y mejores restaurantes. Mi papá se dedicó mucho tiempo a esto, así que no hablo en vano.

También hay un trend muy fuerte ya no por lo light, sino por lo saludable, lo natural, lo orgánico. La oferta de restaurantes que ofrecen comida vegetariana, naturista, sin grasa va en aumento.

A mí me llamó Maldita Mantequilla, un nuevo bistro que está ubicado en la Plaza Chipinque, justo a un lado del Café de las Flores. La inauguración fue apenas este domingo.

Para conocerlo, aproveché el gap que hay entre que sales de la oficina y la final del juego de soccer. Me llevó la hermana del dueño, Natalia. Él nos recibió en la entrada y nos dio un pequeño tour. Cuando entré, crucé un umbral de Monterrey a Nueva York.

El lugar es emocionante. Todas las paredes son negras, suela de madera y detalles color mantequilla. Al centro corre un jardín de margaritas “con drenaje propio”. Las sillas son una combinación de bancas de madera estilo Alicia en el País de las Maravillas, con un poco de Blancanieves y los 7 enanos. Las bancas, más las flores amarillas, le dan al lugar un toque sofisticado.

Aunque Maldita Mantequilla ofrece de todo: sandwiches, paninis, tortas, jugos, yogurs, fruta, entre otros, nosotros pedimos unos pastelitos y un té chai. El servicio fue personalísimo. Nos sentamos e inmediatamente nos atendió un mesero bastante simpático que fue atento toda la noche. El diseño del menú sí deja mucho qué desear, sobretodo comparado con la marca y los interiores del lugar. Me imagino que es algo temporal.

Cuando vayas, te recomiendo llevar una o dos botellas de vino para acompañar tu sandwich o panini.

Mis amigos Vignelli y Molloy

Quiero hacer un breve análisis sobre las visiones de Massimo Vignelli y Ryan Molloy, modernista y posmodernista declarados consecutivamente. Me interesa ver de qué manera se conectan sus visiones -si es que lo hacen- y cómo se relacionan con el concepto del diseño universal.

Vignelli es el estructurado, el responsable, el que viene a rescatar al mundo de una cultura industral, contaminada, de opresión a lo visual. Para Vignelli, el proceso de diseño debe ser así: ordenado, alineado con la ética, que refleje los valores culturales. Vignelli propone el uso de los sistemas de comunicación para resolver problemas.

[vimeo http://www.vimeo.com/14421480 w=500&h=281]

Massimo Vignelli from John Madere on Vimeo.

Molloy es el posmoderno, el abierto, el rebelde, el soñador, el que viene a rescatar al mundo de la “opresión” -y que conste que lo pongo entrecomillas- de la modernidad. Su definición de diseño no existe más que en el borde de la disciplina, tirando de ella, empujándola hacia fuera. Molloy propone redefinir los sistemas, ir más allá de ellos.

[vimeo http://www.vimeo.com/22008320 w=500&h=375]

oops from Ryan Molloy on Vimeo.

Ambos están a favor de la investigación, de la formación teórica como fundamental en la carrera de un diseñador; ambos creen que el diseñador tiene como tarea primordial cambiar el mundo que le rodea; ambos creen -porque lo viven- en el intercambio de ideas, en la interdisciplinariedad del diseño; simplemente están “afectados” por el momento histórico que les tocó vivir.

Sus visiones definitivamente están marcadas por la época en la cual vivieron (o más bien, viven), los problemas con los que se han topado, su educación…

Desde la Oquedad, en Monterrey

oquedad.

(De hueco).

1. f. Espacio que en un cuerpo sólido queda vacío, natural o artificialmente.

2. f. Insustancialidad de lo que se habla o escribe.

Hace unos días, Seth Godin publicó en su blog que son “los patrones” (the patrons) quienes van a las noches de apertura. Son los patrones los que no necesitan descuentos o advertencias. Mientras el público general espera a leer las reseñas de los críticos o escuchar la opinión de sus amigos. Por eso, son tan importantes las noches de apertura y lo que en ellas sucede, porque los patrones generan opinión. 

El fin de semana, llegué accidentalmente a una noche de apertura. Fue el viernes a media tarde que me invitaron y dije “va”. Lo primero que me retó es que saldría con un date y quería impresionarla. En segundo lugar, ya iban varias exposiciones a las que me invitaban y no acudía por falta de tiempo. Tercero, si digo que quiero promover la cultura pero no estoy presente en este tipo de eventos, entonces me contradigo. Cuarto, ya necesitaba algo nuevo -al menos un toque de algo nuevo-.

Verás, las noches de viernes son, en general, muy parecidas. En Monterrey hay pocas opciones para salir: antro, bar, antro, fiesta, bar, antro… La oportunidad de ir a una Galería de Arte en viernes y hacer algo diferente fue lo que me convenció.

El evento era temprano pero llegamos tarde. Por quedarnos perfumando, ya no escuchamos al queretano Román Miranda hablar sobre su arte. De hecho entramos y escuchamos los aplausos de lo que ya acababa. Nos recibió alguien que parecía patrón. Bueno, patrona (matrona) del lugar. Mi reacción natural fue saludarla. Le extendí la mano, lo mismo que a los hombres que la acompañaban. Marisol y Ricardo me siguieron la corriente. Pensaron que los conocía y la verdad es que no. Fui diplomático, nada más. Tomamos una copa con vino y recorrimos el lugar.

La galería Arte Actual Mexicano fue fundada por Guillermo Sepúlveda, que lleva casi 40 años integrando la ciudad de Monterrey al panorama de las artes plásticas de México.

La exposición, titulada “Desde la Oquedad”, abre con un texto casi poético de Miranda. Me hubiera gustado tomarle una foto porque ya no recuerdo ni un cachito. Era bueno pero quedé más impresionado con la obra hiper realista, toda hecha con grafito y acrílico sobre papel. Una de las cosas que me gustó fueron los montajes, que son originales desde el taller de Miranda. Román dibuja en papel sobre trozos delgados de madera y en éstos deja montada su obra.

Además, como soy fan de las texturas, me detuve por mucho tiempo al frente de cada una de las piezas apreciando las telas, el cabello, la piel, la madera, el cartón, el cristal, los ojos, las manos, las escamas. Para hacer el contraste, Román incluye dibujos más simples al lado de los complejos. Esto hace que el realismo sea mucho más fuerte.

Cuando apareció Mauricio, que me había invitado, le pregunté:

-“Y ¿quién es el tal Miranda?, ¿está aquí?” 

-“Sí. Es el pelón que está por ahí.” 

Lo fui a saludar, pero lo único que se me ocurrió decirle fue:

-“Impresionante tu obra, eh.”

-“Gracias, gracias.”

-“Este, ¿es la segunda que traes a Monterrey verdad?”

-“Sí, es la segunda.”

-“Ah. Pues, muchas felicidades, eh.”

-“Gracias, mmm, deja me doy una vuelta por allá”

Y se fue.

Tomé unas fotos, pero no se alcanza a ver el detalle con el que Miranda dibuja. Les pongo mis cuatro favoritas.

Háblame a mí

En el tercer piso del MoMa nos encontramos “Talk to Me”, una exposición temporal interactiva construida con pantallas, colores, mensajes de texto, redes sociales, realidad aumentada, carritos de plástico, infografías, videojuegos, robots y lentes 3D.

Toda la exposición es un puente entre el diseño y conversación; comunicación visual e interacción.

Del Diseño Funcional al Diseño Interactivo

Lo primero que vimos fue la sección “Objetos”. Ahí está una criatura animada de voz chillona llamada “Talking Carl”, la mascota oficial de la exposición. Debajo miramos a un espectador real: un niño de unos 5 ó 6 años. Él es la verdadera obra de arte (ver foto/ texto continúa abajo). 

Foto por Oscar Ramírez / follow me @oscarramirez

El niño deslizaba su dedo de la manera más natural, como si conociera desde siempre a la mascota virtual. Su hermano, en brazos del padre, estaba ansioso a que llegara su turno. La madre y otros muchos espectadores comenzamos a tomar fotografías de la obra.

Luego siguió el pequeño, de unos 2 ó 3 años. Apenas podía sostenerse en pié. Él descubrió un nuevo sonido del muñeco cuando le hizo cosquillas. Todo mundo carcajeó con el suceso. Esto fue conmovedor y fue un evento que valió el viaje completo hasta Nueva York. Me recordó a este video de una niña y su primer encuentro con el iPad.

Del Diseño Interactivo al Diseño Sensorial

“Talk to Me” me hizo ser consciente de cómo nuestra relación con el diseño se ha vuelto más sensorial, emocional e intuitiva.

Recuerdo que Andrés señalaba, después de ver “Capitán América”, que todas las acciones en la película se desprendían de un botón o un sensor que era presionado o activado. Esto se debe a un cambio cultural que vivimos y se relaciona nuestra interacción con lo virtual: las computadoras, las tablets, el iPhone.

Del Diseño Individual al Diseño Social

Las otras secciones de la galería, representaban lo que la curadora, Paola Antonelli, define como “pan-comunicación: todos compartiendo todo el contenido y todos los significados posibles, en todas las combinaciones existentes”.

Con “Talk to Me”, recordé una exposición que vi hace tiempo en el museo Marco de Joseph Beuys y Rangel Faz. Ellos mencionan que tenemos un artista en nuestro interior; que el arte debe implicar al cuerpo social en su conjunto, más que sólo a unos cuantos o solamente al artista; que el arte está en las calles, en lo ordinario y debemos dejarlo ahí, en lugar de encajonarlo en los museos.

“Talk to Me” lleva el mundo interactivo que ahora nos rodea a las paredes naranjas de un museo.

Plasmout

Plasmout es uno de mis proyectos favoritos en BANG! Se trata de un logo para una compañía desarrolladora de software. Ellos querían un ícono y aplicaciones para su nueva marca. 

El logo está basado en el concepto de un engrane, que representa el movimiento, un dinamismo estructurado y la fuente de energía como símbolo de tecnología.

La marca es, asimismo, una explosión de color, como el nombre Plasmout lo sugiere. De ahí la combinación de colores y los degradados.

El proceso creativo estuvo lleno de buenas ideas propuestas por Seryei, Luceo, Jorge. Al final el logo lo hice yo y Jorge cerró el proceso creando las aplicaciones.

Puedes ver el proyecto completo aquí o haciendo click en cualquiera de las imágenes.