5 tips para crear diseños emocionantes

Termina el Guadalupe-Reyes (¡se pasó volando!). Millones de personas demostramos cariño a través de reuniones, comidas, fiestas, abrazos; asimismo lo hicimos regalando objetos materiales.

Ya sabemos que lo importante de un regalo no es el regalo en sí, sino la emoción que este acto conlleva: la envoltura, la caja, la expectativa, el misterio, la sorpresa.

En la posada de BANG! tuvimos un intercambio de regalos. Me tocó Luis Butten como amigo secreto. Para no fallarle, apuntamos nuestros deseos en una lista a través de elfster. Allí señalamos lo que queríamos como regalo. Yo seleccioné varias opciones para que mi “santa secreto” escogiera lo más adecuado.

Luis pensó diferente. Lo que pidió fue un usb. Eligió un modelo específico, de una marca determinada, de un color, de una capacidad. Incluso agregó “si no encuentran este, mejor no me traigan nada”. Lo primero que pensé fue: ¡qué poco emocionante! Me había quitado todo el factor sorpresa cuando me limitó a un regalo específico y no otros.

En ese momento entendí lo que un cliente había solicitado unos meses antes y me había dejado confundido. Cuando le pregunté cómo veía el diseño final de un sitio web, su único comentario fue: “creo que le falta más emoción”.

Las emociones son un factor importantísimo en la toma de las decisiones. Pregúntale a la gente que apuesta en los casinos. Nos creemos demasiado lógicos. Pero, como dice Dale Carnegie, cuando lidias con personas, recuerda, no estás lidiando con criaturas de lógica, sino con criaturas emocionales.

Numerosos estudios han indicado que la emoción es lo que realmente guía nuestras decisiones. Las impresiones crean memorias que permanecen. Por eso las historias son tan importantes, porque son las que generan esas “palpitaciones”.

La exaltación está en los pequeños detalles. Checa el blog de BANG! en donde comparto 5 tips para imprimir emociones en el diseño.

Lecciones del año que termina (pt. I)

“En el transcurso de la historia, nos hemos maravillado que los biólogos han sabido mirar hasta las más pequeñas cosas. Y los astrónomos han estudiado más y más el inmenso cielo nocturno, el tiempo y el espacio. Pero quizá lo más misterioso de todo no es ni lo más pequeño, ni lo más grande: somos nosotros mismos.”* -Richard Berendzen

La verdadera razón de esta temporada intensa es la Navidad, que ya pasó. Esta nos llevó a reunirnos, felicitarnos, desearnos alegría y autenticidad. Pero el cierre de año, en medio de una crisis económica más, nos lleva a preguntarnos ¿quién soy?, ¿qué es lo que quiero?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?

El 25 desperté a la una de la tarde. En mi cama, entre las sábanas descubrí mi celular, que ya tenía varias notificaciones con felicitaciones y otras cosas. Con pocas horas de sueño, derroté la flojera y fui a desayunar-comer con mis papás. Recordé el sentimiento de levantarme para ver los regalos de Santa Claus. Esta vez no había nada bajo el pino. Creo que no fui tan bueno este año. ¡Me basta el disco de Zoé que me regaló mi ahijado!

Mis papás habían comprado pizza. Alguien sugirió: “¡tarde de películas!”. Y así lo hicimos. Nos reunimos con toda la familia y pusimos Another Earth, que abrió el festival Sundance de este año que termina.

Desde el inicio me cultivó por su excelente edición. Por mi profesión, me apasionan las películas que juegan con fuentes tipográficas para introducir los títulos, los actores, el director. Además, es el primer ingrediente para preparar el drama y poner al espectador en ambiente.

El personaje principal es Rhoda Williams, una estudiante de preparatoria que celebra su aceptación a MIT. Saliendo de la fiesta, escucha una historia en la radio: acaban de descubrir un nuevo planeta que parece ser otra tierra, “Another Earth”. Embobada por la historia y su estado de ebriedad, tiene un accidente que le cambia su vida por completo.

Quedé impresionado por el modo en que se va desarrollando la historia, poco predecible. Los personajes tienen elementos con los que es fácil identificarse: dos familias normales que se ven relacionadas por este desafortunado acontecimiento. Una adolescente que decide cambiar su vocación profesional para tratar de limpiar su pasado. Y luego, ¿qué pasa cuando surge la esperanza de un cambio radical en tu vida?

La película plantea preguntas como: ¿Qué pasaría si hubiera un mundo paralelo?, ¿acaso nos reconoceríamos nosotros mismos? y, si lo hiciéramos, ¿podríamos conocernos profundamente? ¿Qué le diríamos a nuestro otro yo?, ¿qué podríamos aprender de nosotros mismos?, ¿qué sería lo que nos gustaría ver si pudiéramos estar fuera y mirar nuestro otro yo?, ¿podríamos cambiar el pasado?

El año que cierra nos arroja las mismas preguntas. Parafraseo el mensaje del Papa, cuántas veces la vida se caracteriza por mirar sobre todo en nosotros mismos y en nuestros intereses; en hacer el bien por un beneficio personal. No se trata de perfeccionarse a sí mismos o de querer tener la propia vida para sí mismos, sino de hacer el bien por el propio bien y por los demás.

Te propongo incluír a tu lista de propósitos valores como el perdón, la generosidad, la solidaridad, el compromiso y la responsabilidad por los que sufren. Y sugiero que añadas a tu watchlist “Another Earth”.

*Traducción no rigurosa de la cita, por Oscar Ramírez

Tips para mantener una actitud de novato

Una junta en el antiguo BANG!, hace un año.

Mi trabajo se ha convertido en una continua conversación con diseñadores, programadores, clientes, los clientes de mis clientes, con el mundo en general. Incluso conmigo mismo y contigo. Todo el día, todos los días. Mi blog es parte de esa conversación.

Gran parte del tiempo me debo comunicar efectivamente con los demás. Y me encanta. Por algo estudié Comunicación. Creo en la importancia de expresarme, decir o escribir lo que pienso. En realidad es una tarea que todos deberían practicar a diario. ¡Qué difícil se puede convertir a veces!

Y eso que ahora tenemos más medios. Con las redes sociales parece que la conversación se incrementa. Lo cierto es que muchas veces, gracias a estas nuevas herramientas, asumimos sobre los demás. Piensa en Facebook. Si sale con alguien, tiene novia. O en Twitter. Tiene muchos followers, es exitoso. Entre otras.

Hace unos días, hicimos una dinámica en BANG! en la que nos preguntamos los “por qué’s” de nuestro actuar. Me ayudó a recordar buenos momentos de los inicios de la agencia, hace más de 3 años.

Cuando comenzamos, cada situación y cada proyecto era un nuevo reto totalmente desconocido por nosotros. Mantener esa actitud de novato, nos ayudó muchas veces a enamorar a nuestros clientes. 

Pensando en los factores de éxito, recopilé 3 tips que te pueden servir para sostener esta conducta:

Pregunta los porqués

Además del tradicional brief o entrevista inicial con tus clientes, siempre es bueno hacer más preguntas. ¿Por qué?, ¿por qué piensas que es la mejor manera?, ¿por qué no comenzamos de nuevo?, ¿por qué buscas ese objetivo?, ¿por qué le debería importar a tu mercado?

También recomiendo, entre paréntesis, pedir teléfonos, celulares, cuentas de msn, gtalk, skype y lo que haga falta para siempre estar en comunicación.

Mantén una curiosidad de niño de 3 años

Esto lo vi en un video de TED. Es impresionante ver cómo los niños juegan con los objetos, cómo es su proceso de conocimiento ante lo desconocido, cómo utilizan todos los sentidos para ir adquiriendo más y más información. Así es la filosofía. Recuerdo que los antiguos filósofos mantenían esa actitud de asombro ante la vida.

Reta las convenciones

En prepa, hice mi monografía sobre la teoría de Las Revoluciones Científicas de Thomas Kuhn. Según él, la historia de la ciencia está marcada por largos periodos que él denomina “ciencia normal”, y que se ven sistemáticamente interrumpidos por cambios bruscos de una teoría a otra. A estas interrupciones las llama “revoluciones científicas”.

Esta teoría me dejó marcado. La vida es así. Cuando buscas el cambio, cuando quieres ser creativo, deberías hacer revoluciones ante lo preestablecido. Retar las convenciones y hacer todas las cosas nuevas.

5 sentimientos decembrinos

Foto por Debbie Piercey

Estas semanas, he notado a la gente más reflexiva. En mis círculos de amistades, en el trabajo, en la familia, los temas profundos pegan especialmente.

Yo estoy igual. No sé si es Diciembre, mi regreso a Premoniciones o que sucedieron dos acontecimientos fuertes en mi burbuja y me ponen a pensar.

Primero, mi abuelo Santiago se cayó otra vez el domingo pasado y el lunes fuimos a dar al hospital. Esta vez el saldo fue un dedo roto, el hombro dislocado, moretones por todos lados (el más grave en la nuca, arriba del cuello), el codo todo abierto, las rodillas raspadas. Esos golpes en los adultos mayores siempre son duros.

Segundo, Goretti. Iba sobre kayak en una excursión por Panamá y se accidentó fuerte. Esta chica sigue en el hospital, cuidados intensivos, con los pulmones dañados. #PrayforGoretti

Concluyo que Diciembre es así: emocionante. Siempre lo ha sido. Quiero enlistar algunos de los sentimientos más comunes en las épocas decembrinas.

1. ACELERE POR LOS CIERRES

Cuando se acerca el fin de año a todos les entra la prisa. Se termina uno más y no han cumplido con las metas personales o de la empresa o las que les fijó alguien más. No llegan a los objetivos que quieren, ni a los que les impone la sociedad. Entonces surge la prisa del mexicano, que quiere terminar todo el último mes, la última semana, hasta el último día. Escribiré luego sobre esto en el blog de BANG!

2. MIEDO POR LAS COSAS QUE CAMBIAN

Los que logran ir cerrando con tiempo, notan de pronto que el año siguiente será distinto. Ya no están los mismos amigos, amigas, las mismas series de televisión, la gente se va de intercambio. Les llegarán nuevos proyectos, trabajarán con gente diferente.

3. NOSTALGIA POR EL PASADO QUE NOS ABANDONA

Otros hacen memoria de lo que vivieron. “Recuerdo los inicios de año en Argentina”, dijo Sergio hace rato. Algunos ven venir el final del año y hacen un recuento de las cosas positivas que pasaron en su vida. Generalmente surge un sentimiento de querer estar ahí de nuevo, detener el tiempo o, más bien, ponerle “rewind”.

4. ENTUSIASMO POR LOS EVENTOS SOCIALES

A los niños les emociona la llegada de Santa; a otros, la gente que ven. Con las fiestas y posadas, muchos se encuentran con la misma o hasta más gente que en el resto del año. Hay abrazos, risas, danza, besos y otros modos de interacción humana que entusiasman y les llevan a estar juntos.

5. REGOCIJO POR LA TEMPORADA

El regocijo y júbilo se manifiestan con signos externos. Los regalos son lo de menos. Lo importante es la intención de darle a los demás una partecita de uno mismo. Al final del año, muchos se dan cuenta que hay razones para celebrar. Esto es lo que les hace más humanos.

Algo que te alivie, algo que me cure

Zoé

Pienso, con Seth Godin, que es el mejor momento de la historia para distribuir música. Si tu objetivo es ser escuchado, ahora tienes todos los medios para lograrlo. Si no pregúntenle a Justin Bieber, a Rebecca Black o a todos los que han hecho covers de Someone like you, original de Adele.

El problema es que algunos insisten en concentrar su atención en la parte de la industria, en lugar de enfocarse en la música. Ésos quieren mantener el mundo tal y como era hace veinte años. ¡Que evolucionen! Es evidente que el mundo no es igual después de Napster, Limewire y Pirate Bay. La música es para compartirse y mientras más te escuchen, mejor. De ahí la importancia actual de los conciertos.

Un show en vivo es uno de los modos de ser escuchado por muchos al mismo tiempo. Esta semana fui a dos: Dream Theater y Zoé. No soy fan de ninguno, pero llevaba tiempo sin música en vivo y ya necesitaba esa buena vibra que se respira en los conciertos. Ambos fueron en el auditorio Banamex, el miércoles y el viernes respectivamente.

Dream Theater me gustó más por la experiencia completa (pre, roadtrip, estacionamiento, concierto, amigos, música, taquitos) que por su música (aunque al final sí me convenció).

Y con Zoé era la última oportunidad de escucharlos en vivo con su disco acústico, que ha vendido más de 200 mil copias y ayer o antier fue elegido como “Mejor Álbum Latino 2011″ por iTunes. Ya habían venido en verano y no los pude ver. Ahora cerraban su gira y Monterrey fue uno de los últimos sitios.

Si quieres escuchar el setlist has click aquí.

Me tocó más lejos de lo que me prometieron. Con una XX Lager en cada mano y la chamarra en los antebrazos, llegué justo a tiempo para que empezara “Sombras”. Me sorprendió el furor de la multitud que, si bien no gritó descontrolada, coreó todas las canciones.

El show me llenó de manera especial. El stage estaba repleto de músicos, entre ellos Chetes y, de fondo, una pantalla enorme con videos conceptuales. La banda cerró el concierto entonando “Bésame mucho”.

No soy (al menos no era) muy fan, pero Zoé es el ejemplo perfecto de un grupo que sabe relacionarse con su auditorio, que sabe escuchar y ha revolucionado el modo de hacer música en México. Ojalá existieran más como Zoé.  

Todos amamos los títulos pegajosos

Foto por tranchis (http://www.flickr.com/photos/tranchis/)

Nos gusta que nos hablen bonito. Cuando leemos palabras pegajosas bien estructuradas, cuando suenan bien, sentimos que nos las dicen al oído y nos hacen vibrar. Los títulos son esa primera impresión por escrito; los que nos dan la pista y el primer sabor de lo que nos espera.

Y, para sabores, los restaurantes. En Monterrey ha ido creciendo la cultura restaurantera. No sé a que se deba, si es la economía que va bien o que aprendimos a comer mejor, lo que sí es que cada vez noto más y mejores restaurantes. Mi papá se dedicó mucho tiempo a esto, así que no hablo en vano.

También hay un trend muy fuerte ya no por lo light, sino por lo saludable, lo natural, lo orgánico. La oferta de restaurantes que ofrecen comida vegetariana, naturista, sin grasa va en aumento.

A mí me llamó Maldita Mantequilla, un nuevo bistro que está ubicado en la Plaza Chipinque, justo a un lado del Café de las Flores. La inauguración fue apenas este domingo.

Para conocerlo, aproveché el gap que hay entre que sales de la oficina y la final del juego de soccer. Me llevó la hermana del dueño, Natalia. Él nos recibió en la entrada y nos dio un pequeño tour. Cuando entré, crucé un umbral de Monterrey a Nueva York.

El lugar es emocionante. Todas las paredes son negras, suela de madera y detalles color mantequilla. Al centro corre un jardín de margaritas “con drenaje propio”. Las sillas son una combinación de bancas de madera estilo Alicia en el País de las Maravillas, con un poco de Blancanieves y los 7 enanos. Las bancas, más las flores amarillas, le dan al lugar un toque sofisticado.

Aunque Maldita Mantequilla ofrece de todo: sandwiches, paninis, tortas, jugos, yogurs, fruta, entre otros, nosotros pedimos unos pastelitos y un té chai. El servicio fue personalísimo. Nos sentamos e inmediatamente nos atendió un mesero bastante simpático que fue atento toda la noche. El diseño del menú sí deja mucho qué desear, sobretodo comparado con la marca y los interiores del lugar. Me imagino que es algo temporal.

Cuando vayas, te recomiendo llevar una o dos botellas de vino para acompañar tu sandwich o panini.

Mis amigos Vignelli y Molloy

Quiero hacer un breve análisis sobre las visiones de Massimo Vignelli y Ryan Molloy, modernista y posmodernista declarados consecutivamente. Me interesa ver de qué manera se conectan sus visiones -si es que lo hacen- y cómo se relacionan con el concepto del diseño universal.

Vignelli es el estructurado, el responsable, el que viene a rescatar al mundo de una cultura industral, contaminada, de opresión a lo visual. Para Vignelli, el proceso de diseño debe ser así: ordenado, alineado con la ética, que refleje los valores culturales. Vignelli propone el uso de los sistemas de comunicación para resolver problemas.

[vimeo http://www.vimeo.com/14421480 w=500&h=281]

Massimo Vignelli from John Madere on Vimeo.

Molloy es el posmoderno, el abierto, el rebelde, el soñador, el que viene a rescatar al mundo de la “opresión” -y que conste que lo pongo entrecomillas- de la modernidad. Su definición de diseño no existe más que en el borde de la disciplina, tirando de ella, empujándola hacia fuera. Molloy propone redefinir los sistemas, ir más allá de ellos.

[vimeo http://www.vimeo.com/22008320 w=500&h=375]

oops from Ryan Molloy on Vimeo.

Ambos están a favor de la investigación, de la formación teórica como fundamental en la carrera de un diseñador; ambos creen que el diseñador tiene como tarea primordial cambiar el mundo que le rodea; ambos creen -porque lo viven- en el intercambio de ideas, en la interdisciplinariedad del diseño; simplemente están “afectados” por el momento histórico que les tocó vivir.

Sus visiones definitivamente están marcadas por la época en la cual vivieron (o más bien, viven), los problemas con los que se han topado, su educación…

Mis premoniciones

Foto adquirida de Fubiz

Con todo y que tengo mis premoniciones, no soy mucho de anticiparme a los sucesos del día a día. Más bien, espero a que pasen y reacciono con el tiempo. Dependiendo de lo que me va presentando la vida, voy tomando decisiones. Creo que la mayoría de los mexicanos somos así: entendemos los beneficios de la planeación, pero no la ejecutamos. No prevemos por falta de tiempo, o ganas, o como le quieras llamar.

Hace poco estuve en el Proyecto de Evaluación Final (PEF) de mi socio en Netluv, Roberto Robles. Su proyecto fue sobre el proceso de una empresa de transportes. No me detendré sobre el proyecto pero una de las recomendaciones que hicieron a su cliente fue PLANEAR: “prevención en lugar de corrección”, dijo Roberto.

Si en Monterrey hubiéramos previsto un desastre natural como “el Alex”, o la crisis económica, o la inseguridad, o el H1N1, la historia sería distinta. Muchos dicen: “bueno, no había manera de anticiparse a este tipo de cuestiones”. ¿No? Pero, ¿qué no habíamos tenido a Gilberto unos años antes?, ¿no podría repetirse?, ¿no habíamos tenido otra crisis, otra epidemia?

A pocos días del fin de año, me parece natural hacer un recuento de lo recorrido en el año actual. Es un reto recordar todo lo bueno, lo regular y lo malo; lo interesante y lo aburrido; los proyectos que terminamos y los que no; la gente que conocimos. Sólo así podremos pensar en los propósitos para el año nuevo. Mi reto es comenzar ahora.

Estas fotos fueron mi inspiración. Les dejo los desastres naturales que agitaron la tierra en 2011.

Ir a Fubiz

Desde la Oquedad, en Monterrey

oquedad.

(De hueco).

1. f. Espacio que en un cuerpo sólido queda vacío, natural o artificialmente.

2. f. Insustancialidad de lo que se habla o escribe.

Hace unos días, Seth Godin publicó en su blog que son “los patrones” (the patrons) quienes van a las noches de apertura. Son los patrones los que no necesitan descuentos o advertencias. Mientras el público general espera a leer las reseñas de los críticos o escuchar la opinión de sus amigos. Por eso, son tan importantes las noches de apertura y lo que en ellas sucede, porque los patrones generan opinión. 

El fin de semana, llegué accidentalmente a una noche de apertura. Fue el viernes a media tarde que me invitaron y dije “va”. Lo primero que me retó es que saldría con un date y quería impresionarla. En segundo lugar, ya iban varias exposiciones a las que me invitaban y no acudía por falta de tiempo. Tercero, si digo que quiero promover la cultura pero no estoy presente en este tipo de eventos, entonces me contradigo. Cuarto, ya necesitaba algo nuevo -al menos un toque de algo nuevo-.

Verás, las noches de viernes son, en general, muy parecidas. En Monterrey hay pocas opciones para salir: antro, bar, antro, fiesta, bar, antro… La oportunidad de ir a una Galería de Arte en viernes y hacer algo diferente fue lo que me convenció.

El evento era temprano pero llegamos tarde. Por quedarnos perfumando, ya no escuchamos al queretano Román Miranda hablar sobre su arte. De hecho entramos y escuchamos los aplausos de lo que ya acababa. Nos recibió alguien que parecía patrón. Bueno, patrona (matrona) del lugar. Mi reacción natural fue saludarla. Le extendí la mano, lo mismo que a los hombres que la acompañaban. Marisol y Ricardo me siguieron la corriente. Pensaron que los conocía y la verdad es que no. Fui diplomático, nada más. Tomamos una copa con vino y recorrimos el lugar.

La galería Arte Actual Mexicano fue fundada por Guillermo Sepúlveda, que lleva casi 40 años integrando la ciudad de Monterrey al panorama de las artes plásticas de México.

La exposición, titulada “Desde la Oquedad”, abre con un texto casi poético de Miranda. Me hubiera gustado tomarle una foto porque ya no recuerdo ni un cachito. Era bueno pero quedé más impresionado con la obra hiper realista, toda hecha con grafito y acrílico sobre papel. Una de las cosas que me gustó fueron los montajes, que son originales desde el taller de Miranda. Román dibuja en papel sobre trozos delgados de madera y en éstos deja montada su obra.

Además, como soy fan de las texturas, me detuve por mucho tiempo al frente de cada una de las piezas apreciando las telas, el cabello, la piel, la madera, el cartón, el cristal, los ojos, las manos, las escamas. Para hacer el contraste, Román incluye dibujos más simples al lado de los complejos. Esto hace que el realismo sea mucho más fuerte.

Cuando apareció Mauricio, que me había invitado, le pregunté:

-“Y ¿quién es el tal Miranda?, ¿está aquí?” 

-“Sí. Es el pelón que está por ahí.” 

Lo fui a saludar, pero lo único que se me ocurrió decirle fue:

-“Impresionante tu obra, eh.”

-“Gracias, gracias.”

-“Este, ¿es la segunda que traes a Monterrey verdad?”

-“Sí, es la segunda.”

-“Ah. Pues, muchas felicidades, eh.”

-“Gracias, mmm, deja me doy una vuelta por allá”

Y se fue.

Tomé unas fotos, pero no se alcanza a ver el detalle con el que Miranda dibuja. Les pongo mis cuatro favoritas.

El más rápido

Photo by Shikhei Goh

Hace más de un mes, cambiamos nuestro servicio de internet en BANG! Pasamos de Infinitum a Axtel. Lo hicimos por una razón simple: Infinitum se nos caía más de 3 veces por semana. Muchas veces terminamos en Café Punta del Cielo, gracias a que la red de BANG! no funcionaba bien.

Luego de un par de años con ese mismo problema, que ya habíamos hecho parte de nuestras vidas, decidimos buscar alguna alternativa. Daniel fue el primero que propuso Axtel. La compañía del marcianito tenía una nueva campaña con precios muy competitivos y vendedores ambulantes por todo Monterrey.

Un día, uno de ellos entró sin permiso a la oficina. Se sentó en mi escritorio (no sobre él sino en una silla al frente) y me presentó los paquetes que ofrece la compañía.

-“Gracias. No nos interesa.”

Yo estaba más concentrado en el sudor que corría por su frente, que en lo que me dijo. Le hice caso omiso, igual que a los 12 vendedores que pasan cada semana a BANG! Me entregó un brochure y se fue. El folleto tenía un precio y un número de teléfono marcados con pluma. Poco después:

-“Daniel, checa lo que nos acaba de llegar”

-“¿Qué es eso?”

-“Axtel, wey: lo que siempre hemos querido”

-“¿Uh?”

-“Nos URGE nuevo internet. Uno que sea mejor, más rápido”

Cuando intenté justificar Axtel, percibí lo que sucedía. Realmente no había un factor diferenciador. Al menos no encontré un atributo funcional que fuera diferente entre Infinitum, Axtel o Cablevisión (los tres más fuertes en Monterrey). Los tres, mencionan que su ventaja es la rapidez.

Me metí a sus sitios web para investigar. Infinitum dice ser “la conexión a internet de banda ancha más rápida”; Axtel, “el internet más rápido de México”; Cablevisión, “es la banda ancha más rápida de México”. ¿Cuál es la diferencia? ¿Se les acabó la creatividad?